Cómo influye el desayuno en tu ánimo y vitalidad durante el día

El desayuno es la primera comida del día y una de las más importantes para seguir una alimentación saludable. Por eso es crucial que contenga nutrientes que ayuden a reactivar nuestro organismo tras el ayuno de toda la noche y nos proporcionen la energía suficiente para todo el día. Y es que desayunar correctamente influye directamente en cómo te sientes durante el día.

Los beneficios de un buen desayuno, equilibrado y nutritivo, para las personas que quieren mantener su ritmo diario y llegar al final del día con energía son numerosos:

  • Ayuda a mantener una alimentación saludable, con el correcto consumo de minerales y vitaminas. Por otro lado, si lo hacemos adecuadamente, se evitará comer de más picando entre horas.
  • Favorece el estado de ánimo y ayuda al rendimiento. Un buen desayuno proporciona un mayor rendimiento mental en términos de concentración, memoria, atención y habilidad resolutiva.
  • Ayuda a activar y mantener la energía necesaria para realizar todas las actividades del día. La primera comida del día es el combustible que nos ayudará a afrontar toda la jornada que tenemos por delante.

Estos beneficios se adquieren cuando el desayuno aporta todo lo necesario para mantener tu energía y tu concentración durante todo el día. Para conseguirlo, los alimentos que no deberían faltar son:

  • Hidratos de carbono saludables. El pan de centeno o la avena son dos nutrientes que dan energía a los músculos y a nuestro cerebro, permitiéndonos ser más creativos y resolutivos.
  • Su proteína es de alta calidad y también contiene aminoácidos esenciales que ayudan a mejorar el funcionamiento de nuestros neurotransmisores. Si tu agenda está repleta, ponle un huevo a tus mañanas.
  • Proteínas bajas en grasa. Descarta las salchichas típicas de los desayunos ingleses. Sus grasas saturadas te harán aumentar el colesterol y te harán sentir pesado y cansado.
  • Frutos secos. Estos alimentos son ricos en fibra, grasas saludables, hidratos de carbono y proteínas vegetales y aportan mucha energía. Son ideales para reparar daños musculares y para regular el metabolismo.
  • La primera bebida del día. Lo habitual es tomar café, pero el té o los zumos o jugos naturales de manzana, pera o naranja también son una buena opción si no eres muy amante de la cafeína.
  • Lácteos desnatados. Los lácteos son ricos en aminoácidos y nutrientes que alimentan y proporcionan energía. Si prefieres las leches vegetales, las de soja, avena o arroz son antioxidantes y ricas en proteínas.

Esta serie de alimentos son fuente de vitaminas, como las vitaminas del grupo B, y de minerales que aportan la energía suficiente para combatir el cansancio y la fatiga. Además, la vitamina C y los minerales zinc y selenio son microelementos con propiedades antioxidantes que ayudan a proteger las células y reforzar las defensas.

El aporte complementario de vitaminas y minerales puede ser una buena forma de activar tu energía para realizar todas las actividades del día al 100%.

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