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EL COMPONENTE SOCIAL DEL CAFÉ

El café es una bebida estimulante con siglos de antigüedad y mágica tradición que forma parte de nuestra cotidianidad y a la que no deberíamos renunciar.

En nuestro espacio te hablamos muy a menudo de todo lo que puede hacer por nosotros: potencia nuestras capacidades cognitivas, nos despeja por la mañana, nos ofrece energía y, además, cuida de nuestra salud hepática.

No obstante, es muy posible que hasta el momento nunca hayas descubierto el curioso  “componente social” de esta bebida de negro corazón que tanto adoramos.

Pongamos un ejemplo. Acabamos nuestra jornada de trabajo y no ha sido precisamente buena. El estrés, las preocupaciones y los nervios se traducen en un exceso de cortisol, norepinefrina y noradrenalina en sangre que alteran muchas de nuestras funciones básicas.

  • El corazón está acelerado, tenemos dolor de estómago, cansancio y cierto embotamiento mental. Ahora bien, antes de ir a casa nos llama una amiga y quedamos para tomar algo en una cafetería.
  • Pedimos un café y poco a poco iniciamos una grata conversación. Toda bebida caliente ejerce un efecto calmante en nuestro organismo, se relajan los nervios y nuestra respiración. El dolor de cabeza se alivia.
  • A su vez, el café, al igual que el té son estimulantes suaves. Su efecto activador nos va a permitir comunicarnos mucho mejor con esa amiga. De este modo, y casi sin que nos demos cuenta, empezaremos a contarle nuestras preocupaciones.
  • La bebida caliente relaja los músculos, pero la cafeína estimula nuestra mente para estar más receptivos, comunicativos y abiertos a las emociones positivas.
  • Por ello, en cuanto aparecen las primeras risas compartidas con nuestras amistades, el poder de la endorfinas se ocupa del resto del trabajo: empezamos a sentirnos mejor y los problemas se relativizan.

Vivimos en un mundo acelerado que siempre demanda más de nosotros mismos. Estamos más centrados en lo que debemos hacer dentro de una hora o mañana que en lo que estamos haciendo en este mismo instante.

El ritual del café es un ejercicio terapéutico que nos permite “estar presentes”. No importa nada más; nos permitimos disfrutar de la bebida, la conversación, la compañía y de las risas.

Algo tan sencillo y positivo como cada día quedar con las amistades durante un rato para tomar un café y hablar de las cosas del día se alza como uno de los mejores ejercicios para la mente y el corazón que podamos practicar.

Es importante tenerlo en cuenta.

Autor: RockChio
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