Más problemas le llueven al café de Nicaragua

La floración temprana en la mayoría de las plantaciones de café en el municipio de San Juan del Río Coco, Madriz, debido a las lluvias que cayeron en la pasada salida de la cosecha cafetalera 2017-2018, podría generar que la fruta verde del café madure en las plantaciones en septiembre y no en noviembre a como ocurre cada año.

“Si caen jocoteros (lluvias antes del invierno) la floración que ya está saliendo de los palos se va a caer y ese es grano de café perdido, porque ya no vuelve a ver más floración, y si llega el invierno normal igual va a suceder. O sea que ya es malo lo que está pasando en los cafetales”, afirma Leslie Rafael Rodríguez Ibarra, propietario de varias fincas de café en San Juan del Río Coco y Telpaneca.

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Mientras que Edmundo López Muñoz, presidente de la Cooperativa Multisectorial José Alfredo Zeledón (trescientos socios), en San Juan del Río Coco, presagió más pérdidas para este año en el sector cafetalero en este municipio. “El año pasado todos los productores sabíamos que íbamos a tener una muy buena producción de café. Pero qué pasó, que hubo buena cosecha, pero llovió mucho, los caminos se deterioraron ante la falta de mantenimiento, no conseguimos cortadores y los productos de consumo (de la canasta básica) subieron de costo y el café fue mal pagado este año”, señaló.

Johnny Fortín, responsable de Certificación de la Cooperativa Reyna del Café (224 socios), en San Juan del Río Coco, también pronóstico que para el ciclo productivo 2018-2019 habrá más problemas para el sector cafetalero debido a la falta de mano de obra, el mal estado en que continúan los caminos ante la falta de mantenimiento y reparación. “A esto debemos agregarle la floración temprana de los plantíos que se está presentando y que no es algo normal que suceda porque siempre se da entre septiembre y octubre”, indicó.

Los consultados coinciden en señalar que este problema obliga a los productores cafetaleros a irse preparando con anticipación. “Vamos a tener que irnos alistando porque el café va a madurar en septiembre y no en noviembre a como tradicionalmente ocurre, y ese efecto se debe a las lluvias que estuvieron cayendo durante la sacada de la cosecha pasada y al cambio climático del que debemos estar preparados a enfrentar en los años venideros”, dijo Fortín.

Sin mano de obra

Durante el ciclo productivo 2017-2018 las lluvias se mantuvieron persistentes en toda la zona de San Juan del Río Coco. Los productores de café, que estimaban una buena producción este año, registraron al final pérdidas económicas porque la mayoría del grano rojo terminó en el suelo ante la falta de cortadores tradicionales.

En muchas fincas y haciendas apenas trabajaron entre 6 y 12 cortadores, donde antes llegaban unos 120 jornaleros para sacar la cosecha, lo que obligó por primera vez a los productores a tener que echar mano de sus familiares.
Ahora muchos productores quedaron endeudados y algunos están vendiendo sus fincas para no quedar mal con las microfinancieras, según dijeron varios presidentes de cooperativas.

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