VATO, EL PERRO GORDITO ADICTO A LA PIZZA

Su mirada refleja tristeza. Recostado en la banqueta, observa con melancolía a los clientes de un restaurante que disfrutan de sus rebanadas de pizza. Más de uno piensa que se trata de un perro callejero hambriento, o que está perdido… pero ¡no! Su nombre es Vato, un perro enamorado de la pizza que sabe usar muy bien sus encantos para conseguir este delicioso manjar.

La historia de este perrito chilango se hizo viral después de que una persona publicó en redes sociales algunas fotos en las que exhibe su “modus operandi” para conseguir comida, así como la pequeña placa que trae en el cuello.

El gusto de Vato por la comida italiana nació hace tres años aproximadamente. En aquel tiempo Vato únicamente solía caminar entre los aparadores repletos de consoladores, lencería y condones que colgaban de los aparadores de la Sex Shop propiedad de su amo, un sexólogo originario de Sinaloa que lo rescató de un perrera cuando apenas era un cachorro, para luego salir a la banqueta a tomar el sol, pero su rutina cambió cuando llegó Little Caesars a pocos metros de su mundo.

Grecia, trabajadora de la Sex Shop y que conoce a Vato desde cachorro, cuenta que el perro enloqueció con las pizzas, le bastaba ponerse afuera del establecimiento para que los comensales le dieran una rebanada, unos palitos de pan, alitas picantes y quizá hasta refresco, pero el can tiene un metabolismo parecido a las miles de mexicanos en México: es lento y almacena grasas.

Al poco tiempo Vato alcanzó un peso superior a los 50 kilos y lo que en un principio fue algo gracioso para sus amos y peatones de Insurgentes que se alegraban de ver al perro, empezó a tornarse un poco más grave, pues en el invierno de ese año la mascota del sexólogo presentó una ligera cojera, producto de una artritis catalizada por una combinación de frío y sobrepeso.

Fue así como decidieron colocarle una placa metálica atada al cuello con la leyenda “no me des pizza gracias” y así más o menos ha logrado mantenerse en un peso aceptable que no ponga en riesgo su salud.

A alguien en redes sociales se le ocurrió contar un fragmento de la historia de este perrito que tiene restringida la pizza. Pero la mejor experiencia es conocerlo en vivo, saludarlo, ver que haga una gracia, regocijarse con él, pero sobre todo nunca nunca nunca darle una rebanada de pizza.

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Este lindo perrito era super gordo y quería que le diéramos de comer pizza, pero oh sorpresa !!!! En su placa del collar decía eso alv XDDDD Pobre perrito comelón, se quedó con las ganas ❤😂

Posted by Estrella CR on Tuesday, November 6, 2018

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